sábado, 21 de agosto de 2010

Manual de Supervivencia (IV): Primeros auxilios

Es esencial mantener la calma en todo momento y no realizar ninguna maniobra que no se domine, como mover a un accidentado.

Examinar
Analizaremos en unos pasos el estado de la persona:
  1. Conciencia: comprobar si la persona tiene conocimiento y no está desmayada, por ejemplo, intentando que pronuncie algunas palabras, con el movimiento de alguna extremidad u ojos, etc. Puede ser un indicador de gravedad, debido a un traumatismo grave, intoxicación o diversas enfermedades (diabetes, epilepsia, etc.).
  2. Respiración: se puede comprobar acercándonos a la boca del sujeto, con lo que se oirá y sentirá sus expiraciones. También mediante el movimiento del pecho al tomar y expulsar el aire. Tenga en cuenta que sin respirar, en unos minutos comienza la muerte celular en el cerebro y es irreversible.
  3. Pulso: colocamos el dedo índice y corazón en la muñeca de un brazo, teniendo su parte interior hacia arriba, o bien en el cuello debajo de la mandíbula. La frecuencia normal está entre 65 y 85 pulsaciones. Además de la frecuencia, nótese la intensidad.
  4. Exploración general: comprobar la temperatura corporal y detectar hemorragias, quemaduras, vómitos, palidez, etc.

viernes, 13 de agosto de 2010

Manual de Supervivencia (III): Orientación

Veamos algunas formas de orientación sin tener ninguna ayuda como mapas, brújulas, GPS u otros utensilios, utilizando el medio que nos rodea.

Sol

La salida del Sol se produce por el este y la puesta por el oeste, pero con precisión sólo en los equinoccios (alrededor de 21 de marzo y 23 de septiembre y fiable si se observa en terreno llano), aún así, es una referencia.

A través de las sombras de los objetos también es posible. Podemos tomar como referencia el tronco de un arbol, una roca de gran tamaño o colocando un palo o una rama en vertical en el suelo, señalando el extremo de la sombra que genere. Al cabo de al menos 10 o 15 minutos, volvemos a marcar el extremo de la sombra. La línea que une ambos puntos nos indica la dirección del oeste y este, en el orden que lo marcamos respectivamente. Así mismo, la línea perperdicular a ella indica el norte y sur, siguiendo la representación de los puntos cardinales.